25 de febrero de 2019

El rock noruego de Madrugada

Hace más de 10 años tenía un compañero de trabajo griego con el que compartía gustos musicales. Yo le recomendaba, él me recomendaba… y en uno de esos intercambios me dejó un disco que me descubrió el que a día de hoy todavía es uno de mis grupos favoritos. El disco era Industrial Silence y el grupo, Madrugada.


En ese disco encontré un rock oscuro con alma de crooner que me recordaba a una mezcla de Chris Isaak con el Nick Cave más calmado. Con la gran voz de Sivert Høyem como protagonista y una potente guitarra tras la que se escudaba Robert Burås el disco discurría entre envolventes baladas (“Electric”, "Shine") y canciones épicas y descarnadas bañadas en melancolía ("Salt"). Con influencias del blues ("This old house") y algo de psicodelia (esa guitarra en bucle de "Sirens") el álbum presentaba una gran cohesión entre los temas pese a la personalidad de cada uno de ellos.

Investigando por Internet descubrí que Madrugada era un grupo de rock noruego y que Industrial Silence, publicado en 1999, era su primer disco. El álbum fue todo un éxito en Noruega y les abrió las puertas de muchos países europeos, siendo durante muchos años la banda noruega de rock más internacional. Pese a ello nunca tocaron en España, lo que todavía hace más curioso el origen hispano de su nombre, que es debido a la recomendación del poeta y escritor Øystein Wingaard Wolf, amigo de la banda.



Aunque me gustó mucho el disco durante unos años no escuché nada más de la banda. Pero tiempo después, y en la eterna búsqueda de todo melómano por encontrar más y mejores canciones volví a caer en el grupo. Escuché los siguiente discos que firmaron: The Nightly Disease (2001), Grit (2002) y sobre todo The Deep End (2005). El grupo seguía haciendo grandes canciones y habían ganado en matices: cierta luminosidad que recordaba a Bruce Springsteen (“The Kids Are On High Street”), toques de flamenco ("Stories from the Streets") o influencias de góspel (“Slow Builder”) se introducían en sus canciones sin renunciar a su lado más intenso y oscuro, donde su guitarrista y cantante seguían exhibiendo sus habilidades acompañados por un casi omnipresente órgano Hammond.

El mismo año que publicaron The Deep End sacaron un disco en directo Live at Tralfamadore (2005), que se convirtió en el disco más vendido del 2005 en Noruega. Pero en 2007, cuando se encontraban en la cúspide de su éxito, durante el periodo de grabación de su siguiente disco, encontraron a su guitarrista muerto en su apartamento con la guitarra entre sus manos. Tenía 31 años.

Los restantes componentes de grupo decidieron terminar el disco en el que habían estado trabajando utilizando las grabaciones que había dejado su guitarrista y realizaron una última gira en su honor que terminó con un concierto en Oslo en Noviembre del 2008. Después de éste, el grupo se disolvió, dejando a Madrugada (2008) como su disco de despedida.


Así terminó una de las trayectorias del rock más impecables que he oído nunca. Su cantante siguió publicando más que notables discos en solitario que también tuvieron bastante éxito, pero el aura mítica que rodeó a Madrugada ya no se repitió.

Sin embargo, el año pasado, cuando parecía que la banda se quedaría para siempre en el recuerdo, anunciaron que realizarían un tour europeo para rememorar la salida de su primer disco. ¡Y esta vez con parada en España!


Así que con mi entrada en la mano y contando las horas para que llegue el concierto, os invito a que le deis una oportunidad a este gran grupo. Si os han gustado las canciones que he enlazado arriba y queréis empezar a profundizar en el grupo, podéis escuchar el disco recopilatorio que sacaron en 2010 y si os gustan tanto como a mí solo me queda recomendaros que empecéis a escuchar su estupenda discografía y que acudáis al concierto más cercano que tengáis. Seguro que no os arrepentiréis.

1 de febrero de 2019

Mi Música Favorita del 2018

No sé si es que este año he tenido mala suerte a la hora de escoger los discos o es que realmente ha sido un año flojito en lo musical. Se han hecho buenas canciones, pero ha habido pocos discos que haya disfrutado de principio a fin. Tal vez sea debido a que las plataformas digitales acaban potenciando más las canciones sueltas que los discos como obra completa, lo que hace que a su vez los grupos se preocupen más en lanzar singles potentes que en sacar álbums consistentes.

Si a eso se le suma que este año he andado liado en Navidades, donde siempre rescataba algún buen disco que había dejado pasar a lo largo del año, hace que este año mi selección de discos se haya reducido considerablemente. Aún así aquí tenéis 4 discos y más de 50 buenas canciones para recordar el 2018 que dejamos atrás.


Air - Morgan
La sorpresa nacional del 2018. Con su segundo disco Morgan ha dado un salto de popularidad bien merecido. Un disco elegante, que aúna pop, rock y soul y donde destaca la voz de su estupenda cantante. Ya con ganas de escuchar nuevo material de la banda.



And Nothing Hurt - Spiritualized
Jason Pierce dice que posiblemente sea el último disco de Spiritualized, pero como todos sabemos este tipo de comentarios siempre hay que cogerlos con pinzas. Si aún así fuera, no nos podemos quejar, porque cerraría con un broche de oro una carrera impecable, dándonos una gran colección de ese rock espacial que tan bien se le da.



Shiny And Oh So Bright, Vol. 1: No Past. No Future. No Sun - The Smashing Pumpkins
Mientras el resto de discos de esta lista han sido alabados en multitud de publicaciones el nuevo disco de The Smashing Pumpikins ha recibido críticas bastante tibias. No sé si es debido al pesado legado que tienen detrás, con aquellos discos que marcaron los 90, o porque esperan que a estas alturas el grupo se reinvente. Me da lo mismo, yo he disfrutado de principio a fin con esta colección de canciones que muestran tanto su vertiente roquera como ese lado más popero del que ya dieron buena muestra en su glorioso pasado.



Violética - Nacho Vegas
Tras los últimos discos de Nacho Vegas había perdido bastante el interés en la discografía del cantautor asturiano, por eso ha sido toda una sorpresa descubrir que ha conseguido hacer un disco doble con tan buenas canciones dentro. El álbum, donde toca gran variedad de estilos sin perder la personalidad que le dan sus grandes letras, posiblemente reuna la mejor colección de canciones de toda su carrera.


Por supuesto hay otros buenos discos que merecen la pena ser escuchados porque atesoran grandes canciones, pero en lugar de reseñarlos prefiero elegir alguna representativa de cada álbum para mi habitual lista anual con lo mejor del año.


Mejores Canciones del 2018